LUCÍA SIWY

HEALING ~ SANACIÓN

Sanación Emocional. Crianza Intuitiva. Duelo Perinatal.

Y si lo más importante no es ser feliz…

Su niñez está cambiando.., está creciendo tan rápido…

Doy gracias por los momentos en los que reímos juntas, doy gracias por poder volver a reírme con ella.

¿Qué es lo más importante enseñar a nuestros hijos? A portarse bien.., a ser responsables y estudiosos, a o-be-de-cer …… ¿con qué fin?

Está claro que no es lo más importante. Pero ser feliz tampoco lo es… Porque cuando mi hija y yo somos más felices no es porque buscamos la felicidad. Es algo que “sucede” cuando nos entregamos al aquí y ahora. Y si todos queremos ser felices, ¿cómo lo logramos sin buscarlo en esta vida llena de problemas?

Reflexiono en nuestro camino de vida y el de muchas otras personas que han sufrido mucho como nosotros o más. Y me doy cuenta que la felicidad tiene que ver mucho con vivir el momento presente como eso, como un regalo que está sucediendo a frente nuestro, pese a cualquier circunstancia de dolor por la que estemos pasando.

Recuerdo muy bien cuando un par de meses después de que mi hijo Gabriel se fue al cielo, mi hija mayor y yo fuimos a nadar. Quería darle un día especial, fuera de tanto dolor por el que estábamos pasando en casa con el duelo en las entrañas. Y ese día me entregué totalmente a ese momento y a esas horas con ella. Su risa, su carita, sus ojitos al verme sonreír, su alegría jugando con el agua… Y lo pasamos tan mágico. Antes de irnos de vuelta a la casa, me dijo “Mamá, este es el mejor día de mi vida”, y ahí la abracé con lágrimas de felicidad. Conmovida por haber sido capaz de darle ese regalo a mi hija y a mi misma, de abrirnos a vivir unas horas de pura felicidad y conexión, aún estando en duelo.

Obviamente el dolor volvió a sentirse al dia siguiente, y fueron meses y años de sanación gradual hasta poder tener una vida normal de nuevo, con mi corazón reconstruido y sanado. Pero ese día en el que fuimos a nadar fue clave para mí. Fue una marca en mi camino, de esperanza, fortaleza y fé, de que si logré vivir esas horas feliz con mi hija, lo podía volver a hacer. Porque había sido una decisión, y podía volver a decidir entregarme a la alegría del momento presente, de a ratos, de a momentos, poco a poco.

Fui entendiendo que es importante la disciplina hasta para vivir el dolor, es decir no se le puede dar todos los días todas las horas al dolor, no importa cuan grande sea, no importa la circunstancia, siempre hay que hacer un espacio para abrazar a la alegría en algo tan sencillo como sentir la suavidad del aire fresco, observar a un cachorrito, y por supuesto estar presentes con nuestros hijos y disfrutar de su inocencia y magia.

Lo más importante para un niño o una niña es ver a su mamá feliz en el aquí y ahora. El mundo se puede estar cayendo pero si su mamá está bien, ese niño se sentirá a salvo y seguro. Podrá ser capaz de mantener su conexión con el presente y por ende, mantener su felicidad. Esa con la que todos nacemos.

Lucía.