Psicópatas integrados en tu círculo social… ¿Cómo identificarlos?
Si sus víctimas más cercanas se tardan décadas en darse cuenta debido a que el abuso psicológico y emocional es intermitente, es decir, intercalado con buenos tratos para confundirlas.., ¿cómo podemos identificarlos?
Es difícil de creer pero de cada 100 personas, 3 o 5 son psicópatas integrados. Es decir, viven entre nosotros con vidas normales. Tienen un trabajo, suelen ser profesionales, tienen familia propia, es decir pareja e hijos.., y su psicopatía es tal que ni hasta los más cercanos se dan cuenta de quiénes son realmente porque operan bajo sombras y a lo mucho la gente sólo es consciente de que tienen un carácter “difícil”.
Te quiero compartir unos TIPS que te ayudarán bastante.
Si bien puede ser muy difícil cacharlos con las manos en la masa debido a que a diferencia de un narcisista que suele abusar de los demás de manera obvia, el psicópata lo hace de una manera escalofriantemente calculadora, hay algo que nunca pueden fingir por mucho que mientan y actúen. De eso te quiero hablar.
Pero antes, tienes que saber que su frialdad es como de alguien que no siente. Disfrutan del sufrimiento de los demás y por lo general además del abuso psicológico y emocional, sí ocasionan abuso físico en sus víctimas pero no de manera directa, sino psicopática de forma que nadie sospeche.
Por ejemplo, no le dará una paliza al familiar que odian pero quizá a escondidas ponga algo en su plato de comida para ocasionarle un dolor de estómago o diarrea. Quizá no lo empuje de las escaleras pero le ponga jabón a la suela de un zapato para que se resbale y se lastime con una alta probabilidad de pegarse en la cabeza lo que hace más excitante la experiencia para el psicópata. Y en cuanto esa persona se caiga, el psicópata irá a ayudarle para que nunca sospeche y además, piense que le quiere ayudar y le agradezca por las atenciones. Entonces el disfrute del psicópata es exponencial, se ríe internamente de los demás por el sufrimiento ajeno que causa, más el engaño perfecto que hace que hasta lo vean como el salvador.
¿Me vas entendiendo? Es muy macabro.
No te estoy hablando de un asesino en serie de una película, te estoy hablando que de cada 100 personas que conoces en tu vida, de 3 a 5, son así. Que lo hacen de una manera tan premeditada a cada detalle, que es muy difícil cacharlos con las manos en la masa porque cuidan muy bien sus actos. O al menos eso creen.
De lo que te quiero hablar hoy es de cómo poder detectar esa frialdad macabra entre las máscaras que se ponen. Porque hay algo que no pueden ni podrán tener por mucho que finjan, pero aún así es fácil caer en sus encantos falsos.
Son INCAPACES de sentir AMOR y de tener CALOR HUMANO.
Ojo, eso no quiero decir que no aparenten tenerlo, y harán todo a su alcance para imitar comportarse como los demás seres humanos normales. Pero sólo será eso, una actuación calculadora, nada genuino ni espontáneo.
Desafortunadamente como sociedad estamos desconectados de nuestros sextos sentidos, de nuestros cuerpos, porque la verdad es que son la mejor brújula que tenemos.
Nuestro cuerpos siempre saben si la persona que tenemos en frente es alguien en quien podemos confiar o no, si es una persona buena o no. Nuestra “tripa” siempre lo sabe.
Te explico.
Tienes que poner atención a lo que tu CUERPO SIENTE, en el momento presente, y NO a lo que ves ni escuchas.
Los psicópatas son expertos en ENGAÑAR A TUS SENTIDOS y en darte cosas para bajar tu radar de peligro. Saben qué expresiones faciales hacer y cuándo para que pienses que están alegres cuando se supone que tienen que estar alegres (si les cuentas que te va bien por ejemplo), saben sacar lágrimas cuando se supone que tienen que sentir dolor de algo cuando en realidad te están mintiendo para para manipularte, saben qué palabras de halago hacerte para volverte dócil en ese momento, saben qué regalarte o regalar a los demás en el momento preciso para que pienses que son generosos.., etc.
Apunta los TIPS que te voy a dar.
Cuando sonríe con su boca, imagínate que tienen un cubrebocas, y enfócate en sus ojos, ¿sus ojos están sonriendo también? - Ojo…, Bandera Roja
Cuando llora por algo que supuestamente le aflige y duele, ¿las cejas se contraen involuntariamente como cuando alguien siente dolor emocional genuino? ¿o sus gestos no son de dolor sino de tensión o frialdad, acompañados de llanto y voz quebrada ensayada y convincente pero sin esa contracción involuntaria del entrecejo? - Ojo.., ¡¡Bandera rojísima!!
Cuando se ríe, ¿es espontánea la risa o suena fingida? - Ojo.., ¡Bandera Roja!
Cuando te da un abrazo y si ignoras las palabras que te dice en ese momento, ¿sientes calor humano en el abrazo, o sólo sientes un cuerpo? - Ojo…, ¡Bandera super roja!
Cuando estás junto a esa persona, ¿tu estomago está relajado, o se contrae? - Ojo.., Bandera roja
Cuando estás con esa persona, tu cuerpo siente MIEDO y no sabes porqué? - Ojo, ¡Bandera Super Roja! Tu cuerpo percibe que estás en peligro y te quiere proteger.
Si le preguntas cuál es el error más grande que ha comedido en su vida y del cual ha aprendido, ¿no te puede contestar? -¡Bandera Roja!
No se puede hacer un diagnóstico sólo con estos datos, pero las víctimas que han sufrido de abuso psicopático por años y han logrado salir de la relación, coinciden con estas descripciones, Y si todos estuviésemos más atentos a escuchar a nuestros cuerpos, y a nuestra intuición, podríamos evitar tener relaciones cercanas con este tipo de perfiles o salir de ellas si es que están en la familia, antes de que sea demasiado tarde.
Podríamos observar mejor a las personas y no caer en engaños tan fácilmente. Dejaríamos de aceptar regalos de quienes tienen agendas oscuras detrás de sus máscaras, y dejaríamos de ser piezas clave en su rompecabezas de mentiras construidas.
Porque la verdad es que para que estas personas puedan operar en la sociedad y vivir entre nosotros, necesitan de nuestra cooperación, de nuestra complicidad aunque ni lo sepamos. Necesitan de personas a su alrededor que las vean como generosas, importantes, imponentes, respetables, para vivir como cualquier otra y seguir haciendo daño de maneras miserables y muy cobardes.
La próxima vez que observes todas estas cosas en alguien, no dudes de tu intuición, sea quien sea, así sea un lazo sanguíneo. Por lo menos cuestiona, sigue observando, cuestiona, y ten mucho cuidado.
Recuerda: Primero Dios. Que Dios te bendiga.
Lucía.